Si estas pasando por un momento tan difícil en tu vida, como el perdonar un maltrato o una infidelidad, eso vas más allá de nuestra confianza o ego, todo depende de cómo veas o comiences a ver las cosas de aquí en adelante.

Quiero que leas esta pequeña historia, puede que te identifiques o simplemente pienses que es igual de difícil para ti.

Cristal conoció a su esposo hace muchos años, sin embargo, todo terminó en ese momento cuando él le había sido infiel, él se fue de la casa a vivir con aquella mujer y tuvieron dos hijos. Luego de unos meses Cristal tuvo otra relación, ya que no soportaba el hecho de sentirse sola.

De esta relación tuvo un hijo. Pasaron varios años y ella se volvió a separar, y un día nuevamente se encontró con su ex esposo y reanudaron su relación. Hoy día ya tienen 10 años de volver a estar juntos.

Ella siente que lo ama, pero aún sigue existiendo el dolor que le causo aquella infidelidad. Cristal tiene una gran duda que es si realmente lo ha perdonado del todo.

El primer factor es el perdón

Vamos a ver el perdón al igual como ver una cicatriz, una herida que puede ser el daño causado de alguien. Toda herida deja una marca y esta marca puede llegar a quedar de por vida. Si constantemente no estamos tocando la cicatriz, puede que en algún momento se abra de nuevo y vuelva a sangrar.

Si constantemente estas recordando el dolor que viviste, lo que te hizo, teniendo siempre en la mente pensamiento negativos de aquel momento, la herida vuelve a sangrar, y te costará más que se vuelva a cerrar.

El perdón tiene un componente llamado el olvido

Debemos de comenzar por dejar atrás aquello que te causó dolor; pero si ya ha pasado tiempo, y esta persona llega con cosas positivas, te aporta buenos pensamiento o ideas, concéntrate y enfócate en eso.

No puedes olvidar tampoco el factor espiritual, debes de incluir a Dios en este proceso. Recuerda que el matrimonio debe de ser un triángulo, Dios, tu esposo y tú.  Si siempre tienes a Dios presente, créeme que tu vida será totalmente diferente.

Recuerda que el perdón es para ti, no para él. Cada vez que te sigas enojando o sacando en cara aquello que te causó dolor, es como si continuaras bebiendo ese veneno que siempre te va a causar el mismo dolor.

Si diste una nueva oportunidad es porque después de tanto tiempo aun lo sigues queriendo o el sigue teniendo un gran significado para ti.  

Ahora recuerda que de nada sirve traer temas del pasado a la nueva relación, si ya comenzaste con un nuevo camino, cierra los ojos y confía, que las cosas buenas estarán por venir.

De eso se trata el perdón, es igual que la Fe, no la vemos, pero sí creemos en ella, nuestra tranquilidad llegara en cualquier momento.

Tu seguridad

Cuando perdemos esa confianza en alguien, también perdemos un poco de nosotros mismos, ya que llegamos a sentirnos que somos menos que los demás, entramos en una depresión constante que suele verse como si nunca tuviese fin, pero créeme, todo lo cura el tiempo.

Te has preguntado por qué en muchas ocasiones las personas son infieles. Desde mi propio punto de vista, pienso que el amor es igual que un jardín, si dos personas están dispuestas a regarlo, no tiene por qué haber más nadie en ese campo, sobre todo si esas personas están dispuestas a vivir una vida juntos.

Muchas veces los problemas de vida, del trabajo, familia, estudios, etc, suelen frustrarnos y estos aspectos a su vez, suelen afectar nuestra propia vida amorosa sin darnos cuenta, tanto así, que llegamos hasta perder el apetito sexual por sentirnos siempre cansados.

Como toda planta o jardín necesitan regarse diariamente, solemos olvidarnos de nuestra propia relación, hasta el punto en que se cae en la monotonía, y si la monotonía no tiene virtudes exitosas y hábitos progresivos, lo más probable es que alguno de los dos se termine cansando y alejando.

Los hijos

La excusa principal de no romper un matrimonio son ellos, pero ¿cómo vas a hacer felices a tus hijos si aún no has aprendido a mantener tu propio matrimonio? La responsabilidad de todo la llevas tú y tu pareja. Deben ponerse de acuerdo para que los hijos sean los menos afectados.

Hoy con el mundo de la tecnología creemos que conseguir pareja es más sencillo, por lo que la sociedad esta aún más conectada, pero el amor no es como ir a una tienda y ver millones de personas y simplemente escoger, si has elegido a tu pareja debe ser por una razón, si valió la pena haber llegado hasta este punto junto a esa persona, ¿por qué no luchar por ello?

Relaciones fáciles no existen, pero de eso se trata una relación, de afrontar cualquier problema que la vida les disponga, sea familiar, o del trabajo, juntos es más difícil que los separen, el problema es estar distanciados y no llevar una buena comunicación.

Este es un caso de la vida real, pero cambié el nombre para mantener su privacidad. Ella estuvo de acuerdo ya que gracias a las terapias que asistió, logró entender como volver a reconstruir su vida amorosa sin dolor y con perdón.